
Daniel Passarella ponía en ventaja al Millonario de penal a los 14’ del primer tiempo, obligando a Sarmiento a salir y que se diera un partido más abierto. De echo fue así, tan abierto que se transformó en intenso. Sarmiento pasó a manejar el balón, tocaba de un lado a otro de manera armoniosa y desequilibrando a un River que con todas sus estrellas, no podía evitar las llegadas del visitante al arco de Fillol ni los silbidos que empezaban a bajar de las tribunas. Más allá que el equipo de Di Stéfano nunca encontró un patrón de juego (y así y todo logró el campeonato), la hinchada riverplatense no toleraba nada, 1º porque no terminaban de aceptar a Di Stéfano (había reemplazado a un grande del club como Ángel Labruna y además, entró en conflicto con los históricos, entre ellos, JJ López y Alonso) y 2º porque Boca venía de lograr el Metropolitano de la mano de Maradona.
Cuando el marcador ya señalaba el empate, inexplicablemente Sarmiento se refugia atrás, como si no creyera en sus posibilidades, resignando balón y campo a su rival para defender el empate conseguido con buen fútbol. Así dadas las cosas, River se lleva por delante a su adversario más por el peso de sus estrellas que por el juego, ya que Sarmiento tenía muy buen juego individual y colectivo, pero que no sabía especular, como le sucede a la mayoría de los equipos de buen pié. Finalmente, con algunas intermitencias River consigue el triunfo a 7’ del final por intermedio de Ramón Díaz que no llegó a disimular los silbidos del final.
El Beto Alonso junto al juvenil reemplazante de JJ López, Messina.
1 comentario:
No me acordaba para nada!
Seguí el campeonato metropolitano del 81 a Sarmiento y a Ferro (según cuando jugaban en Capital), pero del nacional de ese año no me acordaba para nada!!
Muchas Gracias.
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