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viernes, 6 de agosto de 2010

El señor Cacho Saccardi

En 1981, San Lorenzo descendió a Primera B en el torneo metropolitano que se jugaba en la primera mitad del año, y como debía esperar al año siguiente para jugar en el ascenso, AFA lo invita a participar del campeonato nacional que se jugaba en la 2º mitad de 1981. Como era de esperar, la actuación de San Lorenzo fue irregular en este torneo nacional y queda eliminado en la 1º fase del mismo, despidiéndose de la A en Caballito, frente a Ferrocarril Oeste el 29 de noviembre con una derrota por 3 a 1. El trámite del partido fue ampliamente favorable a Ferro, que jugando a media máquina doblegó a un equipo que ofreció una mínima resistencia y con la cabeza en otra parte, en lo que vendría. De esta manera, Ferrocarril Oeste clasifica 1º en su zona y pasa a cuartos de final.

Pero lo más destacado de este encuentro ocurrió al final, por la emoción del momento y la total falta de dramatismo que había en el fútbol y en la sociedad misma. En un echo sin precedentes y hasta se puede decir histórico, la hinchada de San Lorenzo no paraba de cantar y entonaron en los últimos 20 minutos del partido, un verdadero vendaval de aliento que bajaba por los tablones y se desparramaba por todo el césped. No había en toda esa tribuna una sola garganta que no estuviese al rojo vivo, en algo que hacía estremecer a propios y extraños que toda esa gente despidiera a su camiseta que tanto amaba. Pero esto no fue todo, porque tan hondo caló este echo en los protagonistas, que el capitán de Ferro, Jerónimo "Cacho" Saccardi, llamó a sus compañeros después de la pitada final y les dijo: "Siento la piel de gallina, vayamos a aplaudir a la hinchada de San Lorenzo... " y así fue como esos 11 verdolagas se dirigieron a la tribuna visitante y rindieron tributo con un gran y sostenido aplauso a esa emocionante despedida. Hay que tomar real dimensión de lo sucedido, un equipo de fútbol quién por intermedio de su capitán, se acerca a la tribuna visitante y aplaude a la hinchada rival por como alentó al equipo que ellos acababan de enfrentar! inédito...
Este gesto de Cacho Saccardi es un botón de muestra de lo caballero que fue dentro y fuera de la cancha. Muy querido en el mundo del fútbol y mucho más por Caballito, la gente de Ferrocarril Oeste pugna para que la gente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires oficialice con su nombre el puente que pasa por el costado de su estadio. Aunque eso sería una mera formalidad, porque sus hinchas ya lo hicieron sin tanta burocracia.


del7007led.blogspot.com le rinde un merecido homenaje a todos los buenos tipos que pasaron por nuestro fútbol, y Cacho Saccardi lo fue.


domingo, 4 de julio de 2010

All Boys campeón 1972 primera "B"

Campeonato de 1º “B” de 1972 conseguido por All Boys que incluye una arremetida de 11 triunfos consecutivos y un final electrizante. A diferencia del campeonato de 1971 en el que participaron 15 equipos, la "B" pasa a tener 17 conjuntos con los ascensos desde la “C” de Almagro y Tigre, más los descensos desde la “A” (que esta vez no fueron suspendidos...) de Platense y Los Andes.
Al comienzo del torneo, varios equipos disputaban la punta. En la 10º fecha, Nueva Chicago y Almirante Brown encabezaban con 15 puntos, seguidos de Platense con 14. Ya para el final de la 1º rueda, se perfilaban los candidatos al título. Almirante Brown punteaba solo con 24 puntos, seguido por Nueva Chicago con 21 puntos y tercero All Boys con 19.Chicago le gana a All Boys en la 1º fecha de las revanchas y deja al equipo de Floresta a 7 puntos del líder Almirante y hasta ese momento no parecía tener chances de título. Pero en la siguiente fecha los Albos vencen 1 a 0 a Arsenal y comienza una racha espectacular de 11 triunfos consecutivos que incluye el 2 a 1 en Floresta sobre Almirante Brown. No obstante pese a la derrota, el equipo de Casanova sigue liderando el torneo en puntos y en las tribunas, colmando todos los estadios y dejando gente afuera que seguía los encuentros desde la calle a través de los informes radiales. Llegamos a la fecha 24º y Almirante Brown aventaja a Chicago por 2 puntos y a All Boys por 3, pero una derrota de local ante Los Andes anuncia una peligrosa declinación, aunque daría batalla hasta el final del campeonato. 4 fechas más tarde, las derrotas dejan a Chicago lejos de la punta y All Boys comparte la punta con Almirante, ya que el líder resigna un punto en Casanova ante Estudiantes de Caseros. En la siguiente fecha, seguirán compartiendo la punta pero con un pequeño/gran detalle, Almirante pierde en Mataderos frente a Chicago y All Boys le toca quedar libre (Almirante quedaba libre en la última fecha). Aquí es donde hace clic el campeonato y va tomando giro hacia Floresta, porque llegan igualados en puntos a la penúltima jornada y All Boys quedó solo en la 1º posición al vencer a Excursionistas y Almirante Brown logra solo un empate. Esa tarde de sábado, All Boys se corona campeón y gana el ascenso a 1º un partido antes del final del torneo, algo impensado durante buena parte del campeonato. La formidable lucha librada en la 2º parte del torneo por estos 2 equipos fue lo más destacable y también la buena concurrencia del público, ya que triplicó la venta de entradas del campeonato de 1971. Deportivo Español y Excursionistas fueron los descendidos a la “C”.

Mamberto, volante del equipo campeón
 
EQUIPO CAMPEÓN: ALL BOYS
PARADOS: Escalada, Gutiérrez, Díaz, Montilla y Panizzo
AGACHADOS: Belvedere, Cavallo, Mamberto, Sanchez, Romero y Fraile.
 
TABLA FINAL DE POSICIONES
 
Pedro Patti, centrodelantero de Los Andes, goleador del torneo.


Nueva Chicago, gran animador del torneo que se bajó de la pelea en la últimas fechas.


Almirante Brown, puntero del torneo en la mayoría de las fechas y peleó hasta el final con All Boys, que se lo arrebató en el final. Un grande de la categoría que mereció y merece primera.
 

sábado, 12 de junio de 2010

RIVER VS SARMIENTO de JUNÍN - 1981 -

7º fecha del torneo Nacional de 1981, jugado de noche el miércoles 14 de octubre a la vieja usanza, todos los partidos el mismo día y a la misma hora. Nosotros vamos a recordar el partido en que se enfrentaban en el Monumental, el River de Di Stéfano que sería el campeón, y Sarmiento de Junín, que venía de un ascenso en la B y cumplía en 1º un aceptable rendimiento al momento.
Daniel Passarella ponía en ventaja al Millonario de penal a los 14’ del primer tiempo, obligando a Sarmiento a salir y que se diera un partido más abierto. De echo fue así, tan abierto que se transformó en intenso. Sarmiento pasó a manejar el balón, tocaba de un lado a otro de manera armoniosa y desequilibrando a un River que con todas sus estrellas, no podía evitar las llegadas del visitante al arco de Fillol ni los silbidos que empezaban a bajar de las tribunas. Más allá que el equipo de Di Stéfano nunca encontró un patrón de juego (y así y todo logró el campeonato), la hinchada riverplatense no toleraba nada, 1º porque no terminaban de aceptar a Di Stéfano (había reemplazado a un grande del club como Ángel Labruna y además, entró en conflicto con los históricos, entre ellos, JJ López y Alonso) y 2º porque Boca venía de lograr el Metropolitano de la mano de Maradona.

Ya en el 2º tiempo, Sarmiento de tanto insistir va a llegar a la igualdad a los 15’ con un golazo de Mario Finarolli, quién luego de eludir a TODA la defensa Millonaria, manda la pelota al fondo del arco tras el rebote que da Fillol del primer remate del 9 de Junín. Dijo Tarantini: “Me hizo un amague que me dejó dado vuelta…cuando quise reaccionar ya se iba al gol…”. (Ya en los vestuarios, todos los jugadores de River no dejaban de comentar y elogiar el golazo de Finarolli)
Cuando el marcador ya señalaba el empate, inexplicablemente Sarmiento se refugia atrás, como si no creyera en sus posibilidades, resignando balón y campo a su rival para defender el empate conseguido con buen fútbol. Así dadas las cosas, River se lleva por delante a su adversario más por el peso de sus estrellas que por el juego, ya que Sarmiento tenía muy buen juego individual y colectivo, pero que no sabía especular, como le sucede a la mayoría de los equipos de buen pié. Finalmente, con algunas intermitencias River consigue el triunfo a 7’ del final por intermedio de Ramón Díaz que no llegó a disimular los silbidos del final.

El Beto Alonso junto al juvenil reemplazante de JJ López, Messina.


domingo, 30 de mayo de 2010

Huracán vs Los Andes 1987 - Primera B


Sábado 21 de marzo de 1987, partido por el ascenso que disputaban el local Huracán con el mil rayitas de Lomas de Zamora, Los Andes. El Globito necesitaba el triunfo para conseguir el ascenso directo a 1º división que hasta el momento lo estaba consiguiendo del Deportivo Armenio (quien finalmente ascendía) con 4 puntos de ventaja con 12 en juego. Y Los Andes pugnaba por un lugar en el octogonal, por lo que el encuentro se iba a tornar picante y áspero. Huracán busca los 2 puntos desde el mismo comienzo del partido, mientras Reinaldo Carlos Merlo, técnico de Los Andes, pone mucha gente atrás en busca del 0 que fue a cuidar a Parque Patricios. Alguna vez dijo Mostaza: “El fútbol es tan generoso que antes de jugar ya te está regalando un punto…” pero esta vez le iba a salir mal a Mostaza, porque con 2 goles de Herrero y 1 del Toti Iglesias en el último minuto, el Globo se imponía por 3 – 0 y soñaba con alcanzar a Armenio.
Claro que no iba a ser tan fácil para ambos equipos, el desarrollo del encuentro. Ya en el primer tiempo había 3 expulsados, 2 de Los Andes (Castro y Bouza) y 1 de Huracán (Paolorossi), todos por juego brusco. Además de retirarse lesionado por una fuerte infracción el jugador Cuello de los Andes. Y esto no sería todo, en una violenta falta que le cometen al delantero de Huracán Herrero, Merlo salta del banco a pedir paciencia a sus jugadores, cuando el médico Eduardo Locaso y el masajista Quemero, Daniel Fernández, empujan y golpean de atrás a Mostaza en el momento que se dirigían a atender a Herrero. El ex jugador de River (Y fana de San Lorenzo) reacciona y se toma a golpes con los dos auxiliares de Huracán en el medio del campo de juego. Hicieron falta muchos policías para controlar a Mostaza. “Hacía rato que me estaban insultando, pero no les di bolilla, igual que los hinchas que estaban detrás del alambrado, pero que me peguen de atrás no lo voy a permitir. Ahora voy a ir a la casa a buscarlos a ver si son tan guapos para pegar de frente”, decía Reinaldo Merlo al salir de la comisaría 28º a las 20:30 hs de ese mismo sábado tras ser demorado por los incidentes junto con los 2 auxiliares de Huracán.

Mostaza Merlo, descontrolado, es contenido por el juez de línea Osvaldo Carci y el zaguero de Los Andes Medina, luego de su pelea con el médico y masajista de Huracán, al ser agredidos por éstos.

martes, 25 de mayo de 2010

River vs Boca 1977.

Se acercaba el mundial '78, y la Selección Argentina necesitaba mucho fútbol, por eso disputó el torneo Marplatense de verano donde se disputaron varios encuentros. Uno de esos encuentros en este torneo fue obviamente, un River -Boca. Se jugó el 12 de febrero de 1977 y representaba algo así como una revancha por el bicampeonato logrado por Boca incluyendo la final del Nacional ganada a River con aquel gol de Suñé. Según las crónicas, el partido fue previsiblemente muy malo, donde el público empezó a cantar "que se vayan" los últimos diez minutos. Labruna y Lorenzo se encargaban de repartir excusas: 
"Boca se metió atrás esperando salir de contraataque" (Labruna); "Llegamos tres veces y no pudimos concretar, a diferencia de River que no llegó una sola vez y tocaba el balón lejos de nuestro arco" (Lorenzo) River jugó sin Merlo y sin Jota Jota López. Con la variante de ubicar a Sabella con el 8, a Coudannes con el 9 y a Marchetti con el 10. En los hechos Coudannes fue volante de media cancha hacia atrás, Marchetti centrodelantero
replegado y Sabella un gambeteador que pasa a uno, dos, tres y al cuarto va al suelo y se la quitan. Ártico, cubrió la plaza de Merlo con su característica generosidad. Le sobraron mediocampistas para amasar la pelota al cuadro de Labruna. En punta jugaron Pedro González por la derecha y Emilio Comisso por la izquierda. Comisso lo tuvo a mal traer a Pernía durante casi todo el encuentro, pero sus demostraciones de habilidad se quedaron en eso; en el mero exhibicionismo.  

Enfrente, Pernía tuvo el acierto de no enloquecerse ante los amagues del pequeño puntero, no sacó el hacha en ningún momento y terminó triunfando finalmente porque pasó una y otra vez de largo, pero siempre volvió para taparle el camino, con seriedad y disciplina. 
Pedro González, el mejor argumento ofensivo millonario, terminó expulsado por repeler con un codazo la marca pegajosa de José María Suárez. River tuvo más la pelota pero no llegó nunca a posición de gol, pese a las ventajas de todo orden que le concedió su rival, con errores muy notorios en el flanco Suárez-Mouzo y una noche intrascendente de Veglio, Oviedo y Zanabria.
Boca sin Suñé y con Jorge Benítez expulsado a los 34m. por meterle una plancha al cordobés Ártico, contaban con una sola posibilidad ofensiva, la diagonal de Mastrángelo, que llegó a disfrutar de algunas situaciones favorables. Como la
que se produjo a los 36 minutos, cuando Comelles quedó enganchado y habilitando a Mastrángelo, en tanto Perfumo y el resto salía para hacer la línea del offside. Se fue
Mastrángelo mientras Teodoro Nitti chocaba con Comelles, cayendo los dos al suelo. Finalmente tapó Fillol cuando parecía que Mastrángelo concretaba uno de sus habituales goles contra River. Eso fue todo lo que pudo verse en el partido. El resto fue desorden, imprecisión, pases al contrario, empujones, forcejeos, fútbol plagado de impurezas, aburrido, chato, triste, lamentable, lindante con el ridículo. Y, por sobre todo, un miedo terrible a correr el más mínimo riesgo en busca de un resultado digno.
Los dos equipos esperando, refugiados atrás. River dejando sus cuatro hombres del fondo para marcar a dos rivales: Mastrángelo y Oviedo. Boca manteniendo a sus cuatro zagueros y replegando al cordobés Mario Carballo para frenar a Pedro González y Comisso. Eso fue el partido. Aunque los últimos Boca-River han sido muy austeros en materia de fútbol, éste tuvo el triste mérito de ser el peor de todos. Por varios cuerpos de ventaja.



River Plate 0 - Boca 0

Partido jugado el 12-2-77 
Estadio General San Martín. 
Juez: Teodoro Nitti.
RIVER PLATE: 
Fillol; Comelles, Perfumo, Lonardi, Héctor Osvaldo López; Coudannes, Ártico, Sabella; Pedro Alexis González (x), Marchetti, Emilio Nicolás Comisso. DT: Ángel Amadeo Labruna.(x) Expulsado a los 54.
BOCA JUNIORS: Pistone; Pernía, Sá, Mouzo, José María Suárez (x); Veglio, Carballo, Jorge José Benítez (xx); Mastrángelo, Eduardo Enrique Oviedo (xxx), Mario Nicasio Zanabria.DT: Juan Carlos Lorenzo.(x) Lesionado, reemplazado por Silguero a los 82 .(xx) Expulsado a los 23 .(xxx) Reemplazado por Daniel Severiano Pavón a los 70 .









Anteriormente a este encuentro jugaron el seleccionado nacional y River Plate. La selección llegaba con la presión de demostrar que debía imponerse a equipos de club, por el solo echo de ser un seleccionado, pero como decía el flaco Menotti, "Los jugadores que están fuera de la Selección Nacional, cuando enfrentan a ésta su motivación es muy superior a la de los jugadores que ya están dentro del grupo
seleccionado, donde decae su motivación al enfrentar a equipos de club. Igualmente la experiencia es muy favorable, porque hay que pasar por estas situaciones para conocerlas, una cosa es que te la cuenten y otra muy distinta vivirlas..." La Selección fue criticada por no superar ampliamente a equipos de club, aunque recordemos que la gente estaba muy impaciente por la cercanía del mundial y Argentina no había ganado ninguno todavía. 
.
Seguramente la histeria generalizada pretendía ganar el mundial antes de jugarlo. River llegaba también con varios problemas, pero estos eran internos. Técnico en la cuerda floja, grupo de jugadores divididos, rumores de jugadores que se van (Pena, Russo, Crespo), rumores de otros que llegarían (Galván de Talleres, Houseman...), otros reclamando titularidad (Sabella, Ártico). En definitiva el plantel estaba muy tensionado ante tanto rumores y se sentía desprotegido por el técnico y los dirigentes. Luego de varios días de reuniones llegaría finalmente la paz donde ambas partes reconocieron sus errores y se ratificaron la confianza. De todo esto salió un lindo encuentro de fútbol con varias situaciones de ambos lados.


Selección Nacional 2 

 Bertoni (33 ); Ardiles (37 )

River Plate 2 

 Marchetti (58 ); Ártico (72 )
Jugado el 9-2-77 
Estadio General San Martín.
Juez: Barreiro. 
SELECCIÓN NACIONAL: 
Gatti; Tarantini, Olguín. Daniel Pedro Killer, Carrascosa; Ardiles, Gallego, Villa; Houseman, Humberto Rafael Bravo (x) Bertoni. DT: César Luis Menotti.(x) Reemplazado por José Daniel Valencia a los 61' 
RIVER PLATE: Landaburu; Comelles, Perfumo, Ártico, Héctor Osvaldo López; Juan José López -(x), Reinaldo Carlos Merlo (xx), Sabella; Pedro Alexis González, (x)Marchetti, Braulio Castro (xxx). DT: Ángel Amadeo Labruna (xxxx).(x) Lesionado, reemplazado por Lonardi a los 45 .(xx). Expulsado a los 31 .(xxx) Reemplazado por Coudannes a los 45 ,(xxxx) Expulsado a los 31 .

EL ÚLTIMO PARTIDO Miércoles 16 de febrero: 
SELECCIÓN NACIONAL VS. BOCA JUNIORS

lunes, 10 de mayo de 2010

Barcelona 9 - Boca 1

En el marco de la copa Joan Gamper que el club Barcelona de España organiza desde 1964, el fútbol argentino recibe una de esas cachetadas difíciles de olvidar. Esta copa consistía en este caso, de un cuadrangular entre Barcelona, Boca, Aston Villa de Inglaterra y el Bayern München. El equipo alemán le ganó 2 – 1 a los ingleses del Aston, Barcelona a Boca y pasan a la final que la gana el equipo Catalán por 3 – 1, coronándose por 15º vez este certamen amistoso.
La gran anécdota la dio la catastrófica caída boquense por 9 – 1 en el encuentro que disputó con Barcelona el martes 21 de agosto de 1984 en el estadio Camp Nou del Barcelona.
Histórico, lamentable. ¿A qué se debió tanta diferencia?, Menotti lo describió así: “Es mi vieja lucha, una vez dije que la selección no podía ir a Europa con 2 días de anticipación y se enojó todo el mundo, empezando por Bilardo (técnico del seleccionado argentino). Esto de Boca no se puede creer. Jugaron con Estudiantes el miércoles, fueron a Tucumán, volvieron a Bs. As., se tomaron un avión a España para jugar un martes, en 6 días 3 partidos con 2 viajes en avión y uno de ellos a Europa…”
Más allá de lo que decía Menotti, se enfrentaron 2 fuerzas desparejas. Boca con todas sus urgencias económicas y Barcelona con todas sus estrellas y poderío institucional. Dentro de lo que se puede explicar lo inexplicable, Boca aguantó casi media hora de juego con Gatti como figura. De ahí de ahí en adelante, cuando los catalanes atacaban metían de a 3 en ráfagas. También podemos decir que luego del 2º gol, Passucci es expulsado luego de una patada criminal a Schuster, al que solo le veía el número de su camiseta. Boca se queda con 10, con toda su mufa, fatiga y cansancio, y enfrente se encuentra un equipo súper motivado, que veía a su presa malherida, con Schuster en su esplendor y sabiendo que podía hacer historia ganándole “al Boca”, sin reconocer códigos. (Generalmente, si el triunfo no corre riesgos, las goleadas no superan los 6 goles, para no humillar al rival). Gatti decía: “No fueron 12 ó 13 de casualidad. Estamos muy lejos del fútbol europeo.”

Al día siguiente, en el encuentro por el 3º puesto, sale de adentro todo el estirpe argentino, ese que tanta fama nos hace en el mundo. Boca se enfrentaba frente al Aston Villa, en lo que sería PRIMER ENCUENTRO FUTBOLÍSTICO LUEGO DE LA GUERRA DE MALVINAS. Ahí si, había que ganar como sea y se ganó. 2 – 0 con goles de Fernando Morena y Mendoza. Esta fue la única alegría en esta nefasta gira en donde se seguían aceptando amistosos por el mundo a cambio de unos pocos dólares. Hugo Gatti pedía a gritos terminar con todo y volver al país, para no seguir rifando el poco prestigio que le quedaba nos solo a Boca sino a todo el fútbol argentino. Pero la poca jerarquía de aquellos dirigentes hicieron oído sordo a aquel pedido y se siguieron jugando encuentros con equipos de poca monta al cual todos los perdieron, todos querían jugar con Boca…un auténtico papelón.

Dino Sani, el técnico boquense junto con el Toro Quintieri tras el séptimo gol Catalán. "Boca fue apenas un sparring" dijo la prensa local.

Gol de Mendoza, el 1º frente la Aston Villa de Inglaterra. Este fué el primer encuentro entre argentinos e ingleses luego de la guerra de Malvinas. 6 minutos después aumentaría el uruguayo Fernando Morena para el 2 - 0 definitivo



martes, 30 de marzo de 2010

Historias de Copas, Roberto Perfumo.

Si hablamos de la Copa Libertadores de los '60, quién mejor que referentes de Estudiantes y Racing para contar aquellas tremendas batallas dentro y fuera del campo de juego. Hoy será uno de los caudillos de Racing, un nene con cara de bueno pero que te atendía a domicilio, el mariscal, Don Roberto Perfumo contando algunas de aquellas anécdotas...


La copa siempre tuvo para mí, matices muy especiales. Porque la jugué en una época en que era toda una novedad y Argentina no había conseguido el título intercontinental. Era una meta a la que había que llegar. Y además era mucho más dura que ahora. Racing jugó 20 partidos para ganar la copa Libertadores y después tres más con el Celtic, hoy con 12 encuentros sos campeón de América (1979). Yo tuve la suerte de jugar todos los partidos y me doy cuenta que después que Estudiantes la ganó por última vez, los clubes empezaron a parar la mano porque si no se moría.
A mediados de marzo del ’67 fuimos a jugar a La Paz contra el 31 de 0ctubre. Nosotros sabíamos que viajando el mismo día del partido neutralizábamos los efectos de la altura, así que llegamos a Bolivia a las 11 de la mañana, lo que ignorábamos era que no teníamos que comer…Pero llegamos con un hambre bárbaro y comimos más de la cuenta. 
Bueno, los bolivianos nos ganaron 3 – 0 y parecían la selección holandesa del ’74. En el hotel, después del partido, nos moríamos de risa acordándonos de lo mal que habíamos jugado. No tocamos la pelota. El mejor de todos fue Joao Cardozo…porque se descompuso y no pudo comer nada.
Este recuerdo para mi es imborrable porque a fines de ese mes de marzo de 1967 volví a nacer. No parece un recuerdo futbolístico, pero lo es porque marca hasta qué punto
los intereses económicos que movía la Copa hacía que los clubes jugasen con la vida de los jugadores. Fuimos a Colombia a enfrentar a Independiente Medellín. Desde ahí íbamos a Bogotá, pero el jet que nos llevaba resolvió no partir porque había una tormenta impresionante. Entonces, el club alquiló un DC3 que se caía solo. Había que llegar de cualquier manera. Me acuerdo que subimos al avión corriendo antes que la tormenta cubriera Medellín. Cuando nos contaron, faltaban el Yaya Rodríguez y Luís Carrizo. Los metieron en el avión a la fuerza. No querían saber nada. Y pensar que dos días antes los dos se fotografiaron al lado del monumento a Gardel y Carrizo bromeaba –“Dale, saca tranqui que vamos a terminar igual que Carlitos…”
Vos sabés que a propósito del episodio del avión recuerdo una actitud de Pizzutti que te define bien a Racing, un equipo donde no cabían las vacilaciones desde el técnico hasta el último jugador. Cuando bajamos en Bogotá nos tomamos varios whiskys festejando nuestra vuelta a la vida. Fuimos al hotel y de ahí a entrenar. En la cancha, Pizzutti nos reunió y nos dijo: -“Bueno, el asunto del avión fue bravo para todos, pero ya pasó y tenemos que jugar. Por favor, el que siga con miedo que me lo diga así lo saco del equipo”. Como te imaginarás, nadie abrió la boca. Pero también recuerdo
episodios con lo que nos reímos todavía hoy. Cuando la máquina empezó a caer, por inercia, uno de los pasajeros al que se le rompió el cinturón de seguridad, quedó pegado el techo de la cabina manoteando el aire. “Chichín” Hernández, un amigo hincha de Racing que nos acompañaba a todas partes, se le acercó después del susto y le dijo muy serio “Señor, usted si que tiene condiciones para ser arquero”. Rulli sentenció que si nos habíamos salvado de esa íbamos a ser campeones del mundo. El Panadero Díaz aprovechó para insultar a todos los dirigentes mientras el aparato se caía porque decía que “igual nos íbamos a morir”. Cuando aterrizamos le dijimos “Dale Panadero, hacete el guapo ahora”…nos matábamos de risa. Les cuento esta aunque no sea de la Libertadores, pero forma parte de la Intercontinental. Fue en la final contra el Celtic en
Montevideo. Allá en Glasgow ellos nos habían pegado hasta cansarse. Y aunque nosotros no nos quedamos atrás, ellos sabían que el Centenario iba a ser duro. Y fue. De arranque empezamos a meterle fierro. El árbitro era Esteban Marino y hacía lo posible para que el partido no se le fuera de las manos. En una de esas le meto fuerte al 9 de ellos y cuando vi cómo cayó tuve miedo de la expulsión, porque el árbitro se me vino al humo. Me paré poniendo cara de inocente y casi me muero cuando veo que Marino me señala agitando el dedo como si me estuviese pegando un reto y dice gritando “Muy bien, Perfumo, muy bien, Usted siga así que estos no quieren más”. Y cobró foul a favor del Celtic…

Contra Nacional de Montevideo fueron partidos terribles. Eramos dos equipos habituados a jugar si se podía, pero dispuestos a entrar en la fricción con tal de sacar el resultado. En Avellaneda nosotros jugamos muy mal y ellos se llevaron el empate. En Montevideo, nosotros hicimos lo mismo y te aclaro que en esa época era poco menos que imposible ganar en el Centenario o arrancarles un empate. Nuestro plan en Montevideo era protestar todo y no dejar a ningún
compañero solo. Allá donde había lío íbamos los 11. Pero bueno, lo que quería era contar que en el desempate en Santiago de Chile ganábamos 2 – 0 y yo me mandé una macana, quise salir del fondo gambeteando, me la sacaron y fue gol. En medio de la bronca aparece Milton Viera gritándome “Ahora van a ver, les va a pasar lo mismo que a River!!”, desde ese momento nos pasamos diciéndole a Viera, “que vamos a perder, te vamos a matar!!”, Racing era un equipo al que le sobraba fe.
Aquella famosa fractura de Cassaretto se transformó en un mito. Todos terminaron diciendo que yo lo rompí a propósito. Como aquel partido que se jugó sobre cancha barrosa, la pelota quedó muerta en un charco, entre él y yo. Fuimos los dos a la pelota y cuando me tiré ni siquiera me di cuenta de que lo había tocado. Se quedó en el suelo y yo me levanté para alejarme cuando Basile se me acercó: “Roberto, vistes como le quedó la rodilla?”. Y tenía razón, se le había inflado como un globo. Al año siguiente, en 1968, volví a Lima con la selección. Lo único que les faltaba era organizar concursos para ver quién me insultaba más. Me llamaban por teléfono y me decían de todo. Un tipo me advirtió que cuando saliera la selección al campo, recordar que él iba a estar con un rifle en la tribuna para matarme…
El gran Roberto, quién más...

domingo, 7 de marzo de 2010

DODGE 1500 CAMPEÓN TC 2000

El 28 de diciembre de 1980, se desarrolló en Bs. As. una verdadera batalla de marcas, equipos y pilotos en la definición del campeonato de T.C. 2000.
Fernandino (Ford) y Jorge Omar del Río (Dodge) debían definir el primer certamen de la especialidad. Del Río llegaba a esta última carrera del año con 10 puntos de ventaja sobre Fernandino y le bastaba terminar 3º en la carrera para coronarse campeón, por más que el “Chango” Fernandino ganase la competencia. Claro que no el sería nada fácil a del Río, ya que Fernandino contaba con la ayuda en pista de su coequiper un nene que se las traía, Juan María Traverso. Por el lado de los Dodge, del Río contaba en pista con el apoyo de otro angelito, Luís di Palma. Precisamente este último es quién inicia la lucha, animando la carrera y poniendo en vilo a las tribunas. El circuito contaba con una sola frenada en la horquilla, y desde atrás Di Palma con su Dodge apuraba a Fernandino y a Traverso quién en ese orden, habían tomado la posta en la primera serie. Di Palma hizo de todo para tratar de superar a los Ford, por dentro, por fuera, de costado, procurando en todo momento molestar a los punteros inclusive con algunos toques “non sanctos”. Con Traverso se aplaudieron varias veces las puertas para delirio de las tribunas. Finalmente, Traverso impide que di Palma logre su objetivo y lo aguanta sobretodo en los frenajes, donde el Loco Luís hacía de las suyas. Fernandino gana la primera serie, Traverso 2º, di Palma 3º y del Río 4º. Esta actitud de los tres primeros llevando las cosas al límite, valió que el comisario deportivo, con buen criterio, les pidiera calma para la 2º y última serie.
Cuando se larga la 2º serie, Fernandino toma la punta velozmente y en el primer curvón ya llevaba 200 mts. de ventaja al 2º que era…Traverso, quién le aguantaba nuevamente a di Palma y a Pantoriero, que se agregaba a la lucha. Del Río iba tranquilo, con la cabeza fría y tratando de dominar un auto que se le iba de trompa.
En esta serie, di Palma luchó de nuevo con Traverso pero esta vez sin toques y en la 6º vuelta se detuvo por problema en los neumáticos. De esta manera, le dejaba la lucha a Pontoriero contra Traverso que, toque va, toque viene, frenaje va, frenaje viene, ambos tomaban temperatura. Traverso quiso superarlo por adentro en la 15º vuelta y los dos estiraron el frenaje en la curva, había que frenar antes y ninguno de los dos aflojó. Ambos siguieron de largo. Del Río, en el despiste múltiple también siguió de largo al pasto, pero con toda tranquilidad y esquivando a sus rivales (“los veía venir medio enloquecidos, así que siempre mantuve distancia para mantener una vía de escape”), volvió a la pista y consiguió el ansiado 3º puesto. Jorge Omar del Río, el instructor de pilotos, se coronaba así en el primer campeón de la categoría T.C. 2000.


Fernandino invita con champagne al campeón Jorge Omar del Río